Dead Rising Wiki
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El mecánico es una misión sin anunciar dentro del videojuego Dead Rising 2: Case Zero. De todas formas, es obligatorio cumplir con el objetivo para seguir con la historia.

Desarrollo[]

Historia[]

Chuck Greene logra encontrar ZOMBREX para inyectárselo a Katey, pero al momento de su dosificación, estaban siendo observados por un sujeto con vestimenta y herramientas típicas de "un mecánico". Se trata de Jed Wright, alguien que no tiene ningún remordimientos en matar zombis, sin importar como o qué; y observa a Katey como alguien "como ellos", ya que posee la sangre infectada y no hay cura para su situación. Por tanto, éste quiere matarla, así completando su "colección personal" sobre los diferentes tipos de personas a los que ha asesinado.

Chuck intenta detenerlo, y hasta grita a su hija que corra, pero este tipo es más fuerte y corpulento que el campeón de motocross, y va a buscarla a la chatarrería para finalizar con su tarea, pero claramente Chuck no se lo va a permitir. Jed ahora muestra enojo hacia Chuck, considerándolo un "amante de los zombis".

Batalla[]

Case Zero - El mecánico - Chuck cae a un ataque de Jed

Jed logra atacar a Chuck con la horca.

Jed Wright es un sujeto corpulento, armado con una bayoneta y posee un soplete conectado a una bombona de propano en su espalda. A pesar de lo evidente, este no es un punto débil. Sí podemos combatirlo con un arma de fuego como una pistola, una escopeta o hayas comprado con anterioridad un rifle de asalto. De otra forma, el espadón que se consigue en la tienda Bob's Fish 'n Hunt es perfecto para atacarlo y quitarle grandes cantidades de vida.

  • En ataques a distancia, nos disparará con su escopeta, el cual nos quitará 1 barra de vida entre 1 a 2 disparos efectivos.
  • En combate cercano, nos pinchará con la horca, siendo éste un ataque predecible. Aún así, si te da, te levantará por el aire y te propinará 3 disparos, de los cuales te quitará una barra de vida.
  • Si le intentamos dar varios golpes consecutivos en combate cercano, nos quemará con su soplete, dejándonos aturdidos para que él intente alejarse y darnos un disparo.

Jed derrotado[]

Cuando logremos derrotar al sujeto, querrá seguir convenciéndonos de que es mejor que sacrifiquemos a los infectados como Katey, pero su falta de fuerzas le hace encontrar su propia muerte: la cabeza de Jed quedó aplastada por un auto calcinado de chatarra. Allí es cuando Katey se siente segura y se reúne con su padre, quien tienen un momento emotivo, a parte de un mal momento que recordarán por siempre.

Recompensas[]

Diálogos[]

Chuck observa a Jed.
  • Chuck: Oye, amigo. Si este lugar es tuyo, perdona, pero necesitamos algunos suministros.
Jed asoma su cabeza a un costado para ver a Katey. Observa que está infectada.
  • Jed: Vaya, vaya... uno pequeño. Perfecto para completar mi colección.
  • Chuck: ¿De qué demonios hablas? ¡No te acerques a ella!
  • Jed: Los zombis son una buena presa. Es como disparar a la gente, con la ventaja de que es legal. Me lo estoy pasando de miedo con esta epidemia.
Jed se ríe.
  • Jed: De todos modos nunca me cayó bien el vecino.
Jed se ríe.
  • Chuck: ¡Oye, oye, oye! ¡Que no es un zombi! Es solo una niña.
  • Jed: Ja, te he visto ponerle una inyección. Es un zombi, ¿verdad? Venga, aparta, deja que Jed termine el trabajo.
  • Chuck: Katey... ¡¡Corre!!
Katey escapa a la chatarrería. Chuck intenta detener al psicópata.
  • Jed: Es inútil. Sabes que es cuestión de tiempo. Solo te estoy haciendo un favor.
Jed empuja a Chuck.
  • Jed: ¡Cuanto antes mejor!
Jed va a la chatarrería.
  • Jed: Vamos, pequeña.
  • Chuck: No le harás daño. ¡Por encima de mi cadáver!
  • Jed: Estoy harto de tí, amante de los zombis. ¡Quita de ahí!

Jed agoniza.
  • Jed: La has salvado durante un tiempo..., pero alguien se cargará a tu pequeño zombi, tarde o temprano. Puedes estar seguro. Es una cuestión de tiempo. Si no lo hago yo, lo hará el Gobierno.
Jed empuja una columna de autos chatarra. Uno de ellos cae sobre su cabeza.
Katey observa a su padre, quien la está buscando, desde su escondite. Katey sale de allí.
  • Katey: ¡Papá!
  • Chuck: ¿Katey?
Katey y Chuck se abrazan.
  • Chuck: No te preocupes, cariño. Papá no dejará que nadie se te lleve. Por ningún motivo, nunca.
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